Investigá
Revisá cada expediente de arriba a abajo.
Fotos, fechas, objetos: nada es casualidad.
Pensá
No confíes en lo obvio.
Uní las piezas dispersas.
Tu mente es tu mejor arma.
Descubrí
Los mensajes ocultos están ahí.
Leé entre líneas.
Resolvé
Al final de cada caso vas a encontrar la resolución oficial para comprobar si atrapaste al culpable.